El avión que desciende a toda velocidad.
Sin entender, sin comprender, sin explicar.
- Presión que ejerce el cinturón.
La ilusión de seguridad, el antídoto a dejarse llevar.
Pero nada evita el golpe, nada para la caída.
- Presión en el corazón, que acelera sus latidos,
que bombea sangre a todo el cuerpo,
ante la situación de peligro.
- Descenso sin final,
agarrando la mano del que te ha decidido acompañar,
destino conocido, pero difícil de aceptar.
- Presión por aquel momento,
presión por no haberme esforzado un poco más,
presión por ser mezquino y no querer escuchar.
- Pon algo de tu parte y oblígame a saltar,
desata tu cinturón y acompáñame a volar,
sé que hay una caída,
pero contigo,
hasta el último momento,
la quiero disfrutar.

+13:36.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario