Exprésate, grita bien alto y siéntete libre,
eleva tu voz, sube el volumen,
disfruta.
Que cada nota invada tu cuerpo,
que cada estrofa, estremezca tu piel,
viaja impulsado por la melodía,
allá donde estuviste una vez.
Baja las ventanillas y desahógate,
salta en la cama, cual estrella del rock,
bajo el agua de la ducha, créeme,
todo suena mucho mejor.
Porque tu eres el protagonista de tu vida,
y cada canción conforma esa banda sonora tan especial...
Esa que te hace recordar, esa que te hace llorar...
La que te pones siempre antes de salir,
con la que te dejas llevar...
No tengas miedo al ridículo,
ni al que dirán...
canta bien alto,
canta hasta reventar.
Acordes que recorren tu espalda,
ritmos que se sincronizan con tu corazón,
el ritmo de la vida,
el ritmo de una canción.
2 jun 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

+13:36.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario